25 jul. 2009

Sombra.

Estaba muy alto y no podía pensar con claridad. Algo interfería con sus pensamientos, algo grande, algo
(malo muy malo negro)

que estaba cerca y que podía verla. Algo la estaba acechando y podría matarla en cualquier momento. A pesar de ello, se mantuvo tranquila, con los ojos cerrados y respirando con calma. Una suave brisa agitaba sus cabellos y su vestido, y podía sentir como
(el monstruo era un monstruo inmenso y aterrador que iba a comerla)
ese algo se acercaba con lentitud. No hizo ningun movimiento, alli de pie en lo alto de la montaña, con su mochila junto a los pies. Solamente respiró.
Estuvo alli parada durante un largo rato. El sol estaba ya desapareciendo detras del horizonte cuando ella finalmente se armó de valor y se volteó. Sabía que la criatura estaba a sus espaldas, esperándola.
Acertó. Detras suyo había una extraña mezcla de sombra, oscuridad y animal. Se alzaba temblando y parecía desaparecer por momentos, para reaparecer otra vez y repetir el ciclo.. Manaba miedo y desesperación por cada milímetro de su cuerpo.
Avanzó lentamente hacia ella, tambaleándose y sacudiéndose. Los sectores de hierba que pisaba se ennegrecían y se deshacían en cenizas.
Ella cerró los ojos con fuerza, intentando convencerse de que el monstruo no era real, de que
(you're so intoxicated there's nothing I can say, and all the stars are fading, so are mine)
era un producto de su atrofiada imaginación. Abrió los ojos, temerosa, y la criatura estaba a centímetros de su rostro. La cosa negra extendio una mano sobrenatural, que temblaba y titilaba, y tocó el rostro de ella. Con un grito de horror, dió dos pasos hacia atrás, pero atras no había nada mas que abismo. Cayó rodando por la ladera, golpeandose la cabeza y haciendose multiples heridas en el cuerpo. Se quebró un brazo, las dos piernas y sufrió fractura de cráneo. Finalmente, murió a causa de un derrame cerebral.
La encontraron doce días despues. Las moscas y sus amigos insectos habían estado haciendo un buen trabajo en su cuerpo, devorando lentamente la carne. En la cima de la montaña, hallaron la mochila. En el suelo, había grandes agujeros donde el césped parecía haber sido carbonizado.
Quemaduras del mismo tipo cubrían el rostro de la mujer. Se tomó como muerte accidental, y nunca nadie reclamó el cuerpo. No se pudo identificar a la mujer. Cuando el servicio judicial se disponía a cremar el cadaver no reclamado, se hallaron con una gran sorpresa: donde antes estaba el cuerpo, ahora no había nada mas que cenizas.

2 comentarios:

  1. Morboo xD. No, re morboso este, me hace acordar a uno chiquitito que lei de una chabona que le dice al marido que lo va a matar y el marido se muere de un infarto o algo asi por lo que le dijo la señora xDD.

    Sigo leyendo ;)

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  2. Por unos breves segundos -o sea, mientras leía el principio del cuentillo- me acordé de "La Chica que Amaba a Tom Gordon", y creí que te habrías influenciado a partir de ese libro, pero al final tomaste un rumbo distinto, más fantasiosamente misterioso xD. En fin, me gustó. Lo vas a poner en Shinigami?
    Te adoro :).

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