18 sept 2014

Amigo de polvo

Cuando llegaste, amigo de polvo, pensé que eras tan sólido como una roca. Pensé que podía apoyarme sobre vos y dejar que cuidaras mis espaldas; pensé que podía confiarte mis secretos  y tener la certeza de que los mantendrías a salvo en algún recóndito lugar que sólo nosotros dos conociéramos. Supuse que me aconsejarías siempre que yo lo precisara, y que me acompañarías ante la adversidad tan seguro de mí como yo de vos. No esperaba que fuera para siempre, claro, porque los dos sabemos que los para siempre no existen, pero al menos esperaba que fuera real. Ay, amigo de polvo, fue mi error por imaginarte hecho de diamante puro cuando en realidad no basta más que un soplido de aire arremolinado para que te pierdas en otro horizonte.
Te vi desarmarte, y fui necio porque no me permití aceptar que estaba equivocado respecto a vos. No es sencillo traer gente nueva a mi vida, y fue inconcebible pensar que te inmiscuiste como un astuto intruso sin que yo lo notara. Te revestiste de pieles y camuflaste tu aroma, y no logré ver a través de eso hasta que fue demasiado tarde. Lo admito, es más que nada una cuestión de orgullo. Fui necio, y aún lo soy un poco, a veces. Intenté sostener en mi puño apretado unas cuantas de las partículas que te componen, incluso sabiendo que el resto de vos se encontraba ya muy lejos, pero éstas volaron huidizas fuera de mi alcance. Se escurrieron de mis dedos del mismo modo en el que te escurriste de mi vida, del mismo modo en que querría que te escurrieses de mi corazón… y es que aún no lo entiendo, y las preguntas se siguen disparando en mi cabeza: ¿qué hicimos mal? ¿Se terminó ya, así, tan rápido? Y sobre todo, ¿adónde fuiste ahora que ya no perteneces acá?
Supongo que te amoldaste, otra vez, a algo diferente. Tal vez a algo más cómodo. Por eso sos un amigo de polvo, al fin y al cabo: uno no debe acostumbrarse a lo volátil. Calculo que estás condenado a volar a nuevos horizontes cada vez que cambie el viento, y en nuestro caso el viento cambió demasiado abruptamente. Te veo confundirte entre tantas otras personas de polvo, y yo me sigo preguntando si siempre fuiste así o si fueron las circunstancias las que te obligaron a deshacerte de tu corporeidad. Supongo que es indiferente, al menos a esta altura.
Aún cuando al final siempre sople un viento fuerte que te deshaga para siempre quiero que sepas, amigo de polvo, mi querido amigo, que calaste hondo en mí. No sé como lo conseguiste, pero te abriste paso hasta un lugar al que pocos llegan y lo hiciste: dejaste una huella seca e imborrable, una marca árida como tu naturaleza. A veces es un poco amarga, a veces se tiñe de recuerdo y es más dulce, pero sea como sea, no puedo evitar alegrarme de que sea parte de mí.
Hay días en que creo verte, amigo de polvo, volviendo victorioso de una guerra interminable que es invisible a mis ojos, pero al final no son más que motas bailarinas que me confunden con sus ilusiones y se ríen de mis esperanzas. Lo cierto es que no hay batallas en las que participes, no hay nada que quieras cambiar, porque supongo que está en tu naturaleza el pertenecer a todo pero a nada a la vez. Eso es el polvo, ¿no es verdad? Tal vez es más fácil vivir de esa forma… Sin embargo, la sonrisa no se me borra al recordarte, porque confío en que seas feliz con lo que elegiste. Perdón si mis palabras te suenan a reproche, o si parecen bañadas en rencor, pero escribir siempre fue mi manera de llorar, de hacer duelo y de cerrar etapas. No siempre funciona, claro, pero al final nunca se trata de que funcione.

Me pregunto una vez más, entonces, adónde te habrá dejado la ráfaga que te alejó de estos parajes, y si esa será tu morada definitiva. Me pregunto si sos feliz con las decisiones que tomaste, querido amigo de polvo. ¿Acaso los corazones inconstantes sienten de la misma manera? Tal vez si, y tal vez vuelvas a visitarme en algún vuelo. O tal vez me vuelva yo también de polvo y entienda finalmente por lo que pasaste. Hasta entonces, lo único que espero es que estés siempre bien, y que no vivas para arrepentirte de lo que elegiste. Si hay algo que sé es que de todas las cosas malas que nos pueden suceder, la peor por lejos es lamentar nuestras propias decisiones.

20 ago 2014

Vacío.

You are empty:
An empty friend with empty love,
An empty head with empty words,
An empty human empty of empathy.

You are empty:
Empty is your vow, empty is your smile;
Empty is your trust, empty is your heart;
Empty is your way of doing things right.

You are empty:
Emptiness in your beliefs,
Emptiness in your relationships,
Emptiness in your whole life.

You are empty and you do not care.
Or you are empty and you are okay with that.
Or you are empty and you will never change.
But you are empty and I should have known.

And maybe I am empty as well.

27 mar 2014

Diamante

Girl
Watch me
Watch my hands
Draw a line between us
I know you even when I don’t
I have always been a part of your life
Can you feel my mouth on your cheek now?
I feel your happiness, your sadness and your loss
Let me see your heart, wither your pain, ease your sorrow
You’re very special; I’m not special enough for you
Kiss me over and over a thousand of times
Feed your soul, feel the breeze
You won’t be harmed
Leave me here
For now
~

30 ene 2014

When it is all over we still have to clear up

I wish you would see the light
Before the day turns into night.
I wish you would submerge into the river
Before our memories start to shiver.
And when it is all over we still have to clear up.

I am afraid of the dusty robber
Who ran away on the cold October.
I am afraid of that nasty laughter
When someone steals your ever after.
And when it is all over we still have to clear up.

I ask you to use your brain,
But seems like it has been slain.
I ask her to make things right,
But she just want to see you bright.
And when it is all over we still have to clear up.

I do not know who is wrong here,
Though I do know you feel the fear.
I do not know when it will end,
Though I do know who is not my friend.
And when it is all over we still have to clear up.

I feel the steel against my skin,
And I can not find a place to lean.
I feel the tray offering your head,
And I see the bastards full of dread.
And when it is all over we still have to clear up.

I forget the sound of your rough song,
Sang by the dead ones for so long.
I forget to ask you where you went,
Or where is that letter you never sent.
And when it is all over we still have to clear up.

I do not care if you are not mine.
As long as you tell me you are fine.
I do not care to be betrayed,
As long as I know what you have made.
And when it is all over we still have to clear up.

I understand the changes in you,
Perhaps the time will change me too.
I understand the lies you tell,
Perhaps the truth in you still dwell.
And when it is all over we still have to clear up.

And I wish, but I am afraid;
And I ask, but I do not know;
And I feel, but I forget;
And I do not care, but I understand;
That when it is all over we still have to clear up.

12 dic 2013

In between

I am forever between landmarks and days full of luck,
and missing my chances to just give it up.
I am forever between thoughts, a fight and a rove;
the hope I once had in you now flees like a dove.

Between knives I am dancing, in dead trees I hide;
in libraries I am diving as I turn back around.

I am forever between comparisons of future and past,
ignoring the fact that you will not back me up.
I am forever between cities, a push and a shove;
the letters of my old friends and re-joy and love.

Between cameras I am frowning, and train seats I am down;
in car parks I am sighing as I turn back around.