22 oct. 2016

Pensamientos e interacciones II

Son las once y algo de la noche. Tengo frío, sueño y un poco de felicidad porque fue un viernes largo pero lindo, y las pequeñas cosas como escaparme de clase para ir a tomar algo con una amiga es todo lo que necesito para estar realmente contento. Mientras camino por la plaza, la calle me es ajena en sonido, así que no las escucho venir pero las veo cuando se aparecen por el camino diagonal. Vienen juntas y se nota. Yo voy solo, supongo que también se nota. Están felices, como yo. En sus oidos suenan sus propias risas. En mis oídos suena Hannah Peel, que me pregunta si no conozco a mi reina; claro que sí, aunque no es una sino dos; las tengo enfrente mío, lo sé de alguna manera.

Se paran en seco cuando nuestros caminos se cruzan, y la más bajita, de pelo corto, me dice algo que no entiendo. Me saco los auriculares, me detengo al lado suyo y trato de prestar atención a las palabras, pero éstas se resbalan de su boca como jabones húmedos. Al segundo intento, un poquito tambaleante, logra articular bien las palabras:

-¿No te da miedo andar con auriculares?

-¿Miedo? - pregunto, pensando que había entendido mal la pregunta; ¿por qué iba a tener miedo?

-Sí, miedo. ¿O te gusta? No se, a mi me da miedo siempre -dice, tomando un trago de su vaso XXL de líquido oscuro y espumoso-. Una vez me gritaron cosas desde un auto tres tipos y pensé que me pedían alguna dirección, pero cuando me paré y me los saque para escuchar me dijeron muchas cosas horribles, fue re feo, me sentí re vulnerable. ¿No te sentís vulnerable vos?

-No - y aunque lo digo riéndome, me preocupa un poco. Bastante-. Creo que todo lo contrario, me siento más seguro

-Que suerte,  boludo -toma otro trago con el sorbete, el cual le cuesta varios intentos encontrar-. Yo con los auriculares me siento re aislada del mundo, no me gusta eso. ¿A vos te gusta?  Igual como que está bueno a veces.

No presto atención a lo que me dice, aunque registro las palabras. No puedo evitar seguir dándole vueltas a cómo un hecho tan insignificante como usar auriculares puede volverse tan grande, tan importante, tan atemorizante.

-Bueno, anden con cuidado que es tarde - me siento un poco ridículo aconsejandole algo así a quien apenas tendrá unos años menos que yo, pero a ellas no parece importarles. Me caen bien sin conocerlas, y me preocupa la borrachera de la chica bajita de pelo corto como si fuera mi amiga.

-Si, para eso estoy yo, para cuidarla - interviene la chica rubia por primera vez, con un pelo ondulado, largo, hermoso. Sonríe de manera muy inocente, casi infantil. Le brillan los ojos a la luz del farol de la plaza y le pasa el brazo fraternal por los hombros. El comentario me hace sonreír otra vez: no tiene contextura tal que te haga creer que puede proteger a alguien, pero lo cierto es que creo al cien por ciento que va a protegerla a ella de cualquier cosa.

-Es mi cumpleaños hoy, toma un trago por mi cumpleaños - dice la chica bajita, extendiéndome el vaso.

-¿Es tu cumpleaños? Felicidades, ¿cuántos cumplís?

-Fue hace dos días en realidad -mi mensaje, por supuesto, se perdió en el medio-. Es fernet nada más eh, no tiene drogas ni nada raro, en serio, no te preocupes. Te lo juro.)

-Te creo , te creo. Un trago nomas -la bebida está un poco caliente, pero efectivamente es fernet; sin drogas ni nada raro-. ¿Como te llamas?

-Camila, ¿y vos?

-Tomás -como haciendo honor a mi nombre y cumpliendo con mi presente del indicativo, ella toma un trago-. ¿Cuántos años cumplís?

-Veinte -ahora extiende el brazo hacia la chica rubia riéndose un poco más, antes de repetir:- Cumpli hace dos días igual.

-Ah, bueno, yo cumplo en tres semanas, el 18

-¡Nooo! ¿Sos de Escorpio? Que capo, choque

Y chocamos.

-En tu cumpleaños voy a pensar en vos, te voy a mandar felicidad y buenas energías

-Gracias, voy a estar esperándolas -le digo antes de volver a mi cita con Hannah, que ahora me dice que deje a la risa entrar. Le hago caso y me río, dándome vuelta por última vez para verlas cruzar la avenida. Ellas también están mirando, y me gritan "¡Aguante Escorpio!".

Buenas noches, y tengan cuidado. Ojalá no tuviesen que tenerlo.